Puig Major 1969

VI Carrera de automóviles – Cuesta Puig Major

Fecha: 20 y 21 de Septiembre de 1969

Organizador: RACC-B

Puntuable: Campeonato de España y de Cataluña de Velocidad

Inscritos: 37

Clasificados: 31

A principios de 1969 en el circuito alemán de Hockenheim, concretamente el 8 de enero y sobre una pista cubierta por la nieve, Porsche presentaba frente a un grupo de periodistas sus planes para esa temporada y los coches con los que la iba a disputar. Y uno de esos Porsche era el 908 Spyder. El cual era una versión más corta, más ligera y desprovista de techo en su afán de aligerar peso, respecto al Porsche 908 de base, sobre el que se había diseñado la versión Spyder. Montaba un motor de 2997cc y 8 cilindros boxer, con una potencia de 350 cv a 8400 rpm. Su peso era de 630 kilogramos. Y disponía de una de cambios de cinco velocidades. Ese año 69, Porsche decidía abandonar de forma oficial el Europeo de Montaña para dedicarse a los circuitos principalmente, después de vencer en repetidas ocasiones el titulo continental con los Porsche 910 Bergspyder, con los pilotos Mitter, Stommelen y Scarffotti, el cual perdería la vida en el año 68 con una salida de pista en la subida a Rossfeld en Alemania. Ese 1969 llegarían a España tres unidades de Porsche 908 Spyder y dos de ellas estuvieron inscritas en la Pujada al Puig Major.

Porsche 908/02 Spyder – Imágen https://www.the-blueprints.com/

En la temporada 1969 no existía el Campeonato de España de Montaña como lo conocemos en la actualidad. Era un campeonato mixto que se disputaba en circuitos y subidas en cuesta. Ante la escasez de circuitos permanentes, sólo existía el Jarama en ese momento, que había sido inaugurado en 1967, había que recurrir a la utilización de los circuitos urbanos de Montjuïc, Alcañiz o Puerto de la Cruz en Tenerife. Entre las subidas del campeonato encontrábamos Montserrat, Montseny, Sant Feliu de Codines, Puig Major y la Rabassada entre otras. Eran un total de 19 pruebas entre ambas disciplinas, de las cuales se debían escoger 8 y 3 debían ser obligatoriamente circuitos. Cada prueba tenía un coeficiente asignado, incluyendo carreras de resistencia de 3 y 12 horas. Las categorías de los coches estaban divididas en Turismos, Gran Turismo, Sports y Sport Prototipos.

En la temporada 1968 se creó la Escudería CS (Calvo Sotelo) y en 1969 además de fichar grandes pilotos como Álex Soler-Roig y Jorge de Bagratión, también adquirió muy buenos vehículos, entre ellos uno de los Porsche 908. A la CS había que sumar la Escudería Montjuïc, con Juan Fernández y otro de los 908. También el RACC contaba con vehículos competitivos, como diferentes Porsches, un 907 era uno de ellos. Entre sus pilotos encontrábamos a Eugenio Baturone y José María Palomo. Todo esto hacía presagiar una temporada muy prometedora, como así fue, aunque con un final polémico.

Juan Fernández, tras la venta de su Porsche 911 R, con el cual había empezado la temporada, adquirió el Porsche 908, a medias con Paco Godia, por 2 millones de pesetas. Los dos 908, no llegaron hasta finales del verano de ese año, debutando en España el de Juan Fernández en la Pujada a Sant Feliu de Codines y después coincidirían los dos en el circuito de Guadalope en Alcañiz. La unidad de Juan Fernández y Paco Godia (n.º 908/02/021) era nueva y la estreno en el Circuito de Nogaro de camino a casa, justo después de comprarlo. Álex Soler-Roig recibió el suyo (n.º 908/02/013) tras la Targa Florio y disputó varias carreras fuera de España, concretamente en Alemania (Norisring y Solitude).

 

Esa temporada, en plena lucha por el Nacional entre Álex Soler-Roig y Juan Fernández, justo antes de llegar a la carrera mallorquina, ambos habían vencido en dos subidas y una carrera de circuitos. El piloto de la CS vencía en el Jarama y en Galapagar con el Porsche 907, en el Montseny fue tercero scratch y primero dentro del Nacional con el 907 también, el de la Montjuïc lo hacía en Monserrat con el Porsche 911 R y Alcañiz y Sant Feliu de Codinas ya con el 908. El Puig Major de ese año no presentaba una lista de inscritos muy extensa, estaba formada por un total de 37 vehículos, pero excepcional en cuantos a coches y pilotos. A los dos Porsches 908 de Juan Fernández y Álex Soler-Roig, había que sumar el 910 del suizo Blank, el 907 de Baturone, los tres 911 de Bagration, Haldi y Palomo. En una época en que ver un Porsche en Mallorca era algo excepcional, tener siete en la lista de inscritos, era un autentico lujo. Y si con los coches de Sttutgart no era suficiente, además había que sumar un Ferrari GTO en manos de Francisco Josa. Jose María Juncadella se inscribía con la Abarth 2000 de Manuel Juncosa, que se la había alquilado y este con una Fiat Abarth 1000 SP. Entre los turismos encontrábamos a Miguel Brunells con su Morris Cooper, “Jorge Chi” con el Fiat 850 TC. Dentro del apartado de los Fórmula, estaban inscritos Adolfo Bay con un Lotus 41 C y Barone con un Brabham. Entre los pequeños fórmula IV, un total de cuatro, completaban la lista dentro de este grupo.

 

Además de ser puntuable para el Campeonato de España de Velocidad, también lo era para el Campeonato de Cataluña, con coeficiente 3 y 8 respectivamente. El sábado se debía disputar tres subidas de entrenamiento y el domingo dos de carrera, eligiéndose el mejor tiempo de las dos, para la clasificación final. La inscripción tenía un precio de 1000 pesetas.

Pasajes de barco – Archivo RACC

Entrenamientos del sábado:

 

Los entrenamientos ya dejaban claro que la victoria se iba a disputar entre Álex Soler-Roig y Juan Fernández, el piloto de la CS vencía en la primera subida con un tiempo de 4:30,18 superando al piloto de Sabadell en algo más de 4” (4:34,43), tras ellos y ya distanciado del dúo de cabeza, quedaba Arthur Blank con el Porsche 910 (primero entre los Sport), con un tiempo de 4:49,96.

 

El primer GT clasificado era el suizo Claude Haldi, con Porsche 911 T, con un tiempo de 4:54,23. En las subidas siguientes de entrenamientos, Juan Fernández apretaría el ritmo, consiguiendo un tiempo de 4:20,78 (era récord oficioso) por el 4:23,05 de Álex Soler-Roig. Entre los turismo especiales, el vencedor era Jorge de Bagratión con Porsche 911 (4:56,12).

 

Ya por encima de los 5 minutos, encontrábamos a José María Palomo con el 911 del RACC (5:00,50), que superaba a su compañero de escudería Baturone, con el Porsche 907 (5:09,35). Entre los fórmula, Rodolfo Bay detenía el crono en 5:13,24.

Foto propiedad del archivo de Eduardo Monsalve

En la categoría turismos especiales de 1.151 hasta 1600cc, la luchar era a tres, entre Pla, Brunells y Serra, todos con Morris. Siendo el mejor de ellos Jorge Pla (5:15,49), seguido de Brunells (5:16,63) y Serra (5:54,54)

 

Domingo:

Ante 12.000 personas y con un día soleado, se iban a disputar las dos subidas de carrera que decidirían al vencedor. Victoria que debía disputarse entre los dos pilotos de los Porsche 908, como ya habíamos visto el sábado.

Juan Fernández conseguía un tiempo de récord, marcando 4:16,28 (su anterior récord era de 1966 con 4:41,93). Álex Soler-Roig realizaba las subidas de carrera con unos neumáticos que (diremos) no eran los adecuados y algo rajados (el motivo, quedará guardado), su mejor marca fue 4:18,06.

Foto propiedad del archivo de Eduado Monsalve

 

En tercer lugar, completando el podium y como vencedor entre los Sport de más de 1600cc, se clasificó Arthur Blank con Porsche 910 y un tiempo de 4:4273. Jorge de Bagratión con su Porsche 911 vencía entre los turismos especiales con un registro de 4:49,44, superando incluso algún GT, como el del suizo Haldi, también con 911 (4:51,73). Muy cerca del suizo, a escasas dos décimas, se clasificó José María Palomo con el 911 R, siendo el tercero entre los Sport Prototipo.

Archivo del RACC

 

Lo que suponía que las seis primeras plazas de la general, estuvieran ocupadas por los vehículos de la firma de Sttutgart. José María Juncadella en su primera carrera con la Abarth 2000 era 7º scratch (4:52,18). Baturone acosado por muchos problemas con su Porsche 907 sólo podía ser 8º scratch con un tiempo de 4:54,42. Manuel Juncosa era 9º scratch y segundo entre los Sport, muy alejado de Haldi, con un tiempo de 5:03,06.

 

Cerrando el top ten y dentro de la categoría fórmulas, encontrábamos a Rodolfo Bay con su Lotus 41 C y un tiempo de 5:14,19, seguido de René Barone con Brabham (5:20,81). Si el sábado la lucha entre los pequeños Mini era cosa de tres, el domingo se quedó en cosa de dos, tras la salida de pista de Serra. La victoria entre ellos fue a parar a manos de Jorge Pla (5:14,94), que superaba por menos de un segundo a Brunells (5:15,83). En su primera carrera con el Ferrari GTO, Francisco Josa era 14º scratch (5:31,11)

Foto propiedad del archivo de Autodromo

El grupo 1, destinado a turismo de serie, era vencido por Ramón Serra con su Alfa Romeo GT Veloce, con un tiempo de 5:54.18.

Foto propiedad del archivo de Eduardo Monsalve

En grupo 2 vencía «Jorge Chi» con Fiat Abarth 850 TC, el cual sólo puedo realizar una subida de carrera

Foto propiedad del archivo de Juan Camos

La categoría féminas se la disputaban entre dos, Ivette Barone con Alpine A110 y Nuria Vinyes con Seat 600, aunque realmente era un Seat Abarth 1000. La victoria era para la francesa, ya que el vehículo era muy superior, marcó un tiempo de 5:41,51 frente al 5:55,74 de Vinyes.

 

Entre los pequeños fórmula IV, la victoria fue para Bartolomé Ferrer, con un tiempo de 6:08,15, segundo era Bartolomé Nadal (6:15,28) y tercero y último, José Garí (6:57,43)

Foto propiedad del archivo de Eduardo Monsalve

 

 

 

Tras el Puig Major, Juan Fernández y Álex Soler-Roig, volverían a coincidir en las 12 horas de Barcelona en el circuito de Montjuïc. Juan Fernández compartía coche con Paco Godia, que esa temporada se retiraba e iba a ser su última carrera en el circuito barcelonés Álex Soler-Roig compartía equipo con Jorge de Bagratión, los cuales realizaron la pole con su Porsche 908. La victoria en esa carrera fue para FernándezGodia, Soler-Roig y Bagratión tuvieron un problema con un cojinete de una rueda y sólo pudieron ser séptimos al final. Juan Fernández salía de Barcelona líder del Nacional de Velocidad.

El siguiente duelo entre ambos fue en la Subida a la Rabassada, a finales de octubre. En esta ocasión se alternaron las tornas y Álex Soler-Roig vencía a Juan Fernández que era segundo y además suponía la primera victoria del piloto de la CS con el 908 en montaña.

Y así se llegaban en teoría a las dos últimas pruebas del año, que debían ser las 6 horas del Jarama y la Subida a la Cruz Verde, la cual era duda de si finalmente se iba a celebrar, lo que convertía en la carrera del Jarama, como el lugar donde posiblemente se iba a decidir el título. Álex Soler-Roig en esta carrera iba a contar como compañero de equipo con Jochen Rindt, el cual era piloto de F1 (en 1970 se proclamaría campeón del mundo a título póstumo, al perder la vida en el GP de Italia en Monza). Y Juan Fernández repetía pareja con Paco Godia, en la que iba a ser su despedida del automovilismo.

Con un total de 24 participantes, en una carrera reservada para los vehículos de los grupos 3, 4 y 6 se realizaron el sábado los entrenamientos, con pole para FernándezGodia por una única décima sobre Soler-RoigRindt, que fueron segundos, a pesar de apenas rodar el austriaco por unos problemas de permisos, que fueron solucionados para la carrera. La carrera fue dominada de principio a fin por la pareja Soler-Roig-Rindt. Fernández-Godia sufrieron un pinchazo en los primeros compases de carrera, lo que les retraso, acabando finalmente segundos. Pero la polémica llegó al finalizar la carrera. La Escudería Montjüic presentaba una reclamación contra el equipo vencedor, por repostajes no reglamentarios. Según decía el reglamento, durante un repostaje, el piloto debía bajarse del coche y la Montjuïc reclamaba que no fue así en repetidas ocasiones en el caso del equipo Soler Roig-Rindt, los cuales según parece, un comisario les había autorizado a no bajarse. Finalmente la reclamación no prospero, por lo que Álex Soler-Roig salía líder del Jarama y si no se celebraba finalmente la Subida a la Cruz Verde era Campeón de España de Velocidad.

Álex Soler-Roig – Jochen Rindt tras finalizar las 6h del Jarama. Foto Arturo Larena-Archivo Larena

Finalmente la Subida a la Cruz Verde se disputó, con retraso pero se disputó. Y en ella tomó parte Juan Fernández, el cual consiguió la victoria. Se inscribieron 29 pilotos, pero en los entrenamientos se presentaron 16 y sólo 14 tomaron la salida. El reglamento exigía un mínimo de 20, por lo que la prueba fue declarada no puntuable, lo que de daba definitivamente la victoria en el Nacional de Velocidad a Álex Soler-Roig y a Juan Fernández el subcampeonato. Al finalizar ese año, el RACC al verse en medio un poco de toda esa polémica, decidía deshacer su equipo. El campeón nacional en la categoría de Turismos ese año fue Jorge de Bagratión Y José María Palomo, que había participado en el Puig Major con el Porsche 911 R, se proclamó Campeón de España de Rallys con ese Porsche. Campeonato que se decidiría en los despachos también, tras una reclamación de FASA Renault, que no fue aceptada.

Fuente archivo web Rfedea


Fotos cedidas por: Juan Camos, Autodromo, Eduardo Monsalve, Alfredo Velilla, Arturo Larena-Archivo Larena

Material gráfico cedido: RACC, Rfedea

Fuentes: Fórmula, Juan Fernández – Cuatro décadas de un deportista ejemplar

Texto escrito por: Fer Velilla (@FerVelilla)

7 comentarios:

  1. alfredo velilla

    Muy buen trabajo

  2. Gracias por compartir este documento de una época irrepetible, con un nivel de participantes y monturas excepcional. Muy interesante también el compartir la lista de inscritos de la prueba. Un saludo y a por las siguientes, ya las esperamos.

  3. Arnau Bennasar

    Molt bona Fer,ses imatges molt Bones,a mes GTO lo va caure …la del pulpo pobret…quin estreno…jajaja

  4. Ahora he terminado de verla, vaya movimiento y nivel habia en el año de mi nacimiento…!! me ha encantado!! gracias Fer

  5. Enhorabuena! Buen reportaje.

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